Una vida en el arte
Rufino Tamayo es un artista
de extensa significación para
la cultura contemporánea
de México. Las aportaciones
de su obra no sólo se extienden
en el campo del color, sino
que también forjó una iconografía novedosa y personal, construida con elementos que vienen
de algunas manifestaciones
de la originalidad creativa
del arte prehispánico de México.
Tamayo también cultivó ciertas formas ingeniosas y espontáneas
del arte popular, e incorporó a su pintura determinados rasgos, eclécticamente elegidos, de algunas de las vanguardias internacionales de principios del siglo XX que le fueron empáticas. Logró, con esos elementos y un prodigioso talento, una poética única e inédita que satura uno de los cuerpos pictóricos más cautivadores de la historia del arte moderno de México.
El arte de Tamayo manifiesta, a través de símbolos, metáforas
e imágenes poéticas, sus reflexiones sobre tópicos universales
como lo absoluto, lo relativo y lo sublime, expresado en la dualidad de la naturaleza más plena del género humano.




