La obra de Rufino Tamayo “no está hecha para enseñar, sino para revelar. Tamayo no cuenta ni describe, dice; no convence sino inspira”. Estas palabras de Ramón Xirau expresan el sentido de la pintura de Rufino Tamayo. Como pocos artistas mexicanos, Tamayo logró realizar una síntesis certera de nuestras raíces prehispánicas y tradiciones populares e incorporarlas al legado que dejaron las vanguardias internacionales a la civilización del siglo XX. Tamayo recurrió a dos elementos que México posee en abundancia para completar su poética: la luz y el color. Con estos elementos pudo conformar una obra que se encuentra dentro de las más importantes en el panorama del arte universal. Aunque la literatura está ausente en la obra de Tamayo, es uno de los pintores más poéticos de nuestro tiempo.