Exposiciones Históricas

Félix González-Torres, Acto de presencia

Félix González-Torres, Acto de presencia

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19
Jun
2020
/
Exposiciones Históricas
Humberto Moro - Subdirector artístico y curador senior
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Félix González-Torres, Acto de presencia
21 de septiembre - 25 de octubre de 1998

El 21 de septiembre de 1998 se inauguró la exposición Acto de presencia [1] del artista Félix González-Torres (Guáimaro, Cuba, 1957 - Miami, FL, 1996) en el Museo Tamayo, como parte de las actividades del festival Fotoseptiembre, en la Ciudad de México. Acto de presencia no solamente fue la primera exhibición individual de González-Torres en México sino, también, en Latinoamérica, y fue curada por Manuel E. González, vicepresidente y director ejecutivo del programa de arte del Chase Manhattan Bank de la ciudad de Nueva York. En sus palabras, la muestra era un “homenaje póstumo” al artista que había fallecido dos años antes, en enero de 1996, por complicaciones del VIH-SIDA.

Installation view [Vista de sala]: FotoSeptiembre: Felix Gonzalez-Torres: Acto de Presencia. Museo Rufino Tamayo, Mexico City, Mexico. 21 Sep. – 25 Oct. 1998. Cur. Manuel Gonzalez.
© Felix Gonzalez-TorresCourtesy of [Cortesía de] The Felix Gonzalez-Torres Foundation
Installation view [Vista de sala]: FotoSeptiembre: Felix Gonzalez-Torres: Acto de Presencia. Museo Rufino Tamayo, Mexico City, Mexico. 21 Sep. – 25 Oct. 1998. Cur. Manuel Gonzalez.
© Felix Gonzalez-TorresCourtesy of [Cortesía de] The Felix Gonzalez-Torres Foundation

González-Torres utilizaba al objeto y su potencial político, y al mismo tiempo consideraba profundamente las dinámicas expositivas alrededor de la obra. Estableció una serie de parámetros específicos —sin embargo, abiertos— para exhibir sus obras, pensando no solamente en quién sería el público de la exhibición, sino también en los procesos curatoriales. Acto de presencia incluyó cinco obras en el patio del MT: dos de sus pilas de impresiones offset en papel de copias ilimitadas (una contrastada imagen de un cielo nublado, y otra imagen de ondas en la superficie de un cuerpo de agua) dispuestas para que los visitantes pudieran llevarse una hoja; una de sus ahora célebres líneas de cuarenta y dos luces cuyo título alude a una isla europea, Ischia, cayendo desde los tragaluces del museo hasta el piso; y un fotomural con la imagen de un ave surcando el cielo que, por instrucción del artista, debía estar instalada en una esquina. La quinta obra, además de estar expuesta dentro en sala del museo, requería estar instalada en seis puntos distintos de la ciudad: el retrato de una figura humana indefinida vista a través de una cortina (una sombra que pudiera interpretarse como la de su pareja, Ross Laycock). Dichos puntos eran: Parque Vía y Av. Invierno; Obrero Mundial y Amores; Xola y Adolfo Prieto; Copilco y Eje 20; Virginia Fábregas y Melchor Ocampo; y Avenida Juárez, en el jardín de la explanada de la Delegación Cuajimalpa.

Untitled,1992
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Dimensions vary with installation [Las dimensiones varían con la instalación]
Installation view [Vista de sala]: FotoSeptiembre: Felix Gonzalez-Torres: Acto de Presencia. Museo Rufino Tamayo, Mexico City, Mexico. 21 Sep. – 25 Oct. 1998. Cur. Manuel Gonzalez.
One of six outdoor locations throughout Mexico City [Uno de los 6 lugares exteriores de la Ciudad de México].
© Felix Gonzalez-TorresCourtesy of [Cortesía de] The Felix Gonzalez-Torres Foundation

El texto Sin título (Félix González-Torres) escrito por el fotógrafo estadounidense Lewis Baltz y publicado originalmente en “L’Architecture D’Aujourd’hui” en septiempre de 1996, acompañó en todo momento a la exhibición. Baltz, quien fuera una figura central del movimiento New Topographics, fue agudo y certero al identificar a Gónzalez-Torres, y explicar de qué trataba su práctica: “González-Torres fue muchas cosas, emigrante cubano, homosexual, artista de post-estudio, enlutado amante, persona con Sida, y caracterización articulada y simpática de todas las facetas de su identidad.”[2] Baltz también resaltó una de las nociones más importantes para el artista y su obra: la generosidad, como “mecanismo para derrotar o retrasar la mortalidad o como la esperanza del rejuvenecimiento infinito como don divino.” Las palabras de Baltz, fueron fundamentales en términos de la construcción de un perfil del (ausente) artista al interior y al exterior de la institución, dado que fueron utilizadas en numerosas ocasiones en las comunicaciones institucionales, y eventualmente permearon las reseñas y prensa de la exhibición. Estas palabras abrieron un espacio para contextualizar la relevancia estética y política del artista en la crisis del Sida a finales de los 90, cuando diferentes grupos LGBTQ+, y en particular la comunidad gay, fueron ignorados y estigmatizados en medio de aquella epidemia.

Esta exhibición que precisamente discutía las nociones de generosidad, presencia, proximidad y trascendencia, vaticinó sin saber a subsecuente ubicuidad de González-Torres en las exposiciones de arte contemporáneo en la ciudad de México. A partir de la apertura en 2001 del espacio de la Colección Jumex en Ecatepec, González-Torres fue parte de casi todas las lecturas hechas por curadores locales e internacionales hasta el año 2011. Además de varias otras muestras grupales que pasaron por otros recintos de la ciudad, en el año 2010 el MUAC organizó una comprehensiva exhibición individual del artista. Más recientemente, la galería Kurimanzutto con su iniciativa Sonora 128, utilizando la estrategia antes mencionada, instaló seis espectaculares en la ciudad con una imagen de un ave en el cielo. Incluso mientras este texto estaba siendo escrito, la obra del artista estuvo expuesta en la Ciudad de México, en la exposición Still Water de la galería Mascota.

Sin duda Félix González-Torres logró con su obra lo que ningún otro artista había logrado antes, un cuerpo de obra simultáneamente personal, político, romántico, minimalista, elegante y contestatario. Sus estrategias para discutir la fragilidad política desde la intimidad, y la simplicidad de ciertos objetos e imágenes, se convirtió en parte importante del imaginario contemporáneo de la Ciudad de México, e influenció palpablemente la producción de varias generaciones de artistas mexicanos.

[1] En algunos materiales el título de la exhibición es descrito como “Acto de presencia en México.”

[2] Baltz, Lewis. “Sin título (Félix González-Torres)”. Publicado en Boletin de Prensa: Acto de Presencia en México. Museo Rufino Tamayo, CONACULTA, INBA. 1998

El Museo Tamayo agradece a The Felix Gonzalez-Torres Foundation, Emilie Keldie, Holly McHugh y Andrew Kachel por su ayuda para esta investigación.

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